Cuatro hábitos que vale la pena abandonar al comenzar el año
El crecimiento personal no siempre empieza con hacer más, sino más bien con dejar ir. Al iniciar un nuevo año, muchas personas se enfocan en sumar metas, rutinas y compromisos, pero pocas se detienen a reflexionar sobre aquello que ya no aporta valor a su vida. Y sin embargo, ahí suele estar el verdadero punto de partida.
Este nuevo comienzo consiste en mirarte con honestidad y preguntarte: ¿qué hábitos, pensamientos o conductas ya cumplieron su ciclo en mi vida? Soltar no es rendirse; es un acto consciente de madurez y autocuidado. He seleccionado cuatro hábitos que, al abandonarlos, pueden abrir espacio para una versión más liviana y auténtica de ti, y aunque sé que hay muchos más, abordemos estos por ahora. Puedes leerlos a continuación:
Deja de vivir en piloto automático
Cuando los días se convierten en una repetición constante, se pierde la capacidad de vivir el presente. Vivir en piloto automático te aleja de tus emociones, de tus decisiones y, poco a poco, de tu propósito. Por lo tanto, abandonar este hábito implica detenerte, aunque sea unos minutos al día, para preguntarte cómo estás y hacia dónde vas.
Este año te invito a vivir con intención, a elegir con conciencia y a recordar que cada día, por ordinario que parezca, también cuenta. Y tienes que vivir el presente de tu día con tus sentimientos, tus emociones y tus decisiones actuales.
Renuncia a la autoexigencia excesiva
Exigirte sin compasión no es disciplina; es un desgaste. Muchas veces te conviertes en tu crítico más severo, e incluso olvidas reconocer tus avances y aprendizajes. Dejar la autoexigencia desmedida no significa ser conformista, significa tratarte con la misma empatía que ofreces a otros.
Este nuevo año es una oportunidad para cambiar tu narrativa interna; avanzar con firmeza, sí, pero también con auto amabilidad.
Abandona relaciones que drenan tu energía
No todas las relaciones crecen contigo, y la mayoría de las veces reconocerlo puede ser incómodo. Permanecer en vínculos que quitan paz, respeto o motivación termina afectando tu bienestar emocional. Soltar no siempre implica romper; a veces basta con poner límites claros y saludables para ti.
Elegir relaciones que solo sumen no es egoísmo, es responsabilidad emocional contigo mismo y amor propio.
Deja de postergar lo importante
Postergar (procrastinar) suele esconder miedo, miedo a equivocarte, a no ser suficiente o a salir de la zona de confort. Pero cada vez que aplazas lo importante, también aplazas tu crecimiento. Este año te invito a actuar con pequeños pasos, sin esperar el momento perfecto. A avanzar, incluso con dudas o con miedos, pero sigue avanzando.
El crecimiento personal no solo se da cuando incorporas nuevas metas o propósitos a tu vida, comienza también, cuando eliminas lo que ya no te sirve. Este año 2026 no te exige perfección, sino decisión y honestidad contigo mismo. Soltar hábitos que pesan es un acto de valentía, de rebeldía sana, una forma de abrir espacio para lo nuevo sin cargar con lo innecesario.
Que este año no se trate solo de hacer más, sino de vivir mejor, con intención, conciencia y coherencia contigo mismo.